¿Nos Adaptamos o nos Resignamos?

Dentro de poco se cumplirá un año desde que nuestras vidas cambiaron y se vieron condicionadas por la COVID 19. En este año mas de una y dos veces habrá venido a nuestra mente el pensamiento: “Quien nos iba a decir que íbamos a estar así…o pensamientos relacionados con lo que estaríamos haciendo…”El año pasado estaríamos…”.

Nunca antes nos podríamos imaginar que tendríamos que hacer frente a una situación tan difícil y compleja como la que estamos viviendo. Si antes nos lo hubieran dicho, la reacción hubiera sido de incredulidad o respuestas “yo no podría o no resistiría”.

A día de hoy cuando nos preguntan cómo nos encontramos respondemos: “adaptados a la situación”, “es lo que toca”, “es lo que hay”… muy lejos de “yo no podría o no resistiría”.

Nos hemos adaptado, aceptado y por consiguiente nos hemos descubierto, flexibilizando y aprendiendo nuevas estrategias y herramientas desconocidas hasta ahora y que ya forman parte de nosotros.

Dicha adaptación ha supuesto un coste, un cara a cara con nuestras emociones y una capacidad de reajuste que ha conllevado malestar, siendo la tolerancia y aceptación del mismo la clave para lograr la adaptación.

La resignación o la negación de aceptar el malestar que conlleva reajustarnos a todas y cada una de las situaciones vividas en este año, ha conllevado situaciones de bloqueo emocional, ansiedad elevada y síntomas somáticos, los cuales mantenidos en el tiempo requieren de asistencia psicológica.

En estos momentos donde el cansancio y “la fatiga pandémica” es palpable en nuestro día a día, abramos de nuevo la puerta a nuestras emociones, hablemos y expresemos cómo nos sentimos: “estamos hartos, cansados…etc”, tolerar e integrar la emoción para poder reajustar de nuevo en nuestro día a día.

¿Que puedo hacer hoy dentro de mi situación en la dirección de lo que para mí es importante?.

El tiempo sigue avanzando, y la pregunta es: ¿Hacia dónde van mis pasos: Adaptación o Resignación?